martes, 17 de diciembre de 2013

Tallin ( Estonia)











Tallin es la capital de Estonia, situado al norte. A 287 km de Riga (capital de letonia ), 325 de San Petesburgo, y 80 de Helsinki ( capital de Finlandia).
Hay varias formas de llegar desde España. Desde Madrid hay varios vuelos semanales a Riga muy bien de precio, y el autobús de Riga a Tallín es barato y no tarda mucho. Mucha gente llega a Riga con Ryanair, haciendo escala en Alemania, pero a un precio de risa. También se puede coger un vuelo al Tallin.
 Otra opción es ir desde Helsinki (vuelos Barcelona- Helsinki con vueling) ya que hay varias compañías de cruceros y ferrys que hacen el trayecto. La más rápida y económica en Linda Line, que por 25 euros, te lleva de un país a otro en dos horas.
Mi viaje fue Bilbao- Madrid- Riga- Tallin- Helsinki- Barcelona- Bilbao.

En Tallin hay muchísimos hostales para alojarse, sobre todo de mochileros. Yo volvería a repetir en el que estuve, ya que comprobé que era el mejor ubicado y la relación calidad /precio es excelente para viajeros como yo, que no buscamos ningún lujo, solo un lugar cómodo, limpio y bien situado para poder explorar lo mejor de cada lugar.
Mi hostal era  Khover Hostel, en la calle Sauna ( a un minuto de  RAEKOJA PLATZ, la plaza del ayundamiento) y cortando con la calle Viru, en la que están las VIRU GATES o puertas Viru, uno de los accesos a la ciudad vieja ( vanalinn). Aquí es donde se sitúa lo más importante de la ciudad.

-          Plaza del ayuntamiento: está situada en el centro de lo antiguo. Aquí se celebraba e mercado. Destaca la torre del ayuntamiento, con una altura de 64 metros. El edificio fue construido entre 1371 y 1404.
-          Calle Pik: era la calle de los comerciantes alemanes. Al norte de la calle se encuentra la bonita iglesia de San Olaf. Esta, es del siglo XII y tiene una altura espectacular de 12 etros.
Catedral ortodoxa Alexander Nevsky
-          La catedral Alexander Nevsky, lo más bonito que hay en Tallin! Una estructura impresionante. Y lo mejor de todo, aunque hay turistas, nada saturada, ninguna cola para entrar a verla







-          Las 3 hermanas: 3 casas de edad media que ahora son Hotel
-          Torre Margarita: que ahora alberga el museo marítimo.


Fuera del casco antiguo, hice lo que llaman el Kilometro cultural; bajar hasta la terminal de Linda Line (situada en una antigua fábrica) y pasear por la zona de casas antiguas y obreras, hasta llegar a la antigua cárcel y fortaleza Patarey, que ahora es museo. Me cobraron unos 3 euros la entrada con un panfleto informativo.
En Tallin es muy común encontrar edificios viejos sin arreglar reutilizados para otra cosa, sobre todo para albergar exposiciones, de museo, o como terminal de ferry.


En cuanto a comer, los precios rondan los españoles y a cada paso que das por el casco antiguo, sobre todo en la calle Viru, hay algún chico ofertando descuentos para su restaurante.
Yo comí en el Mc Donals de la calle Viru, en un restaurante chino en la misma calle ( muy curioso el pollo con almendras, que estaba hecho con nuggets) por 20E, y en “ Pizza Grande” una pizzería artesana muy cerca de la calle Sauna, famosa en todo Tallin por la relación calidad/ precio ( pizza individual, suficiente para uno, desde 5/6 euros) con ingredientes frescos, y muy buenas!
También son muy típicos los restaurantes de carne a la brasa pero yo no probé ninguno.
En cuanto a las bebidas, la cerveza nacional es SAKU, y mi favorita, la sidra de manzana Somersby, muy diferente a la española.
Yo cogía también comida en supermercados, ya que cerca de las Viru gates y mi hostal había varios. La Somersby tenía un precio aproximado de 2 E, y muy común los dulces de chocolate, a muy buen precio. El resto de alimentos, muy similares a nuestros supermercados. Llama la atención la gran variedad de pan de molde que tienen.
( Nota: en Estonia devuelven dinero, 8 céntimos, por cada lata que se entrega en el supermercado)



Y esto, todo, en el casco de Tallin.Para ver la ciudad antigua con un día es suficiente.
Una vez esto, se puede salir un poco del centro ya que hay varios transportes ( tranvía, trolley, bus…)
Molino en el museo
Yo opté por coger el trolley, con las indicaciones del recepcionista de mi hostal  fui al museo Roca Al Mare. El chico, muy amablemente, me ayudó a establecer un itinerario en base a lo que quería ver teniendo en cuenta la duración de mi estancia en Tallin. Yo ya tenía unas ideas, y se las comenté, y él las ajustó a mis planes y me recomendó otras cuantas cosas que en base a mis intereses creían poder gustarme. La verdad, que gracias a él me cundió mucho.
Bueno, pues fui en Trolley al museo etnográfico Roca Al Mare, a media hora del centro de Talin. Había oído hablar de él, que era una visita interesante, ya que en el, podía verse el estilo de vida de los estonios durante años; había casas de diferentes épocas, molinos, locales vestidos de época, comida típica….
La entrada al museo, con un mapa (aconsejable cogerlo porque no hay guías) creo que me costó 8 euros. Fue un paseo muy agradable, pero me quedé con ganas de saber más, ya que no había nadie a quien pedir información. Tuve la suerte de cruzarme con varios guías de cruceros, que explicaban a sus viajeros en español, así que pude escuchar algunas cosas.

Otra excursión que hice a las afueras, fue a ver el Palacio KADRIOG, situado en el barrio del mismo nombre. Es un palacio de estilo barroco, construido por el zar ruso Pedro I en 1718. Cometí el error de ir caminando hasta allí, ya que en el mapa parecía que la distancia no era larga, pero llegué al palacio con un dolor de pies terrible, y encima para que medio palacio estuviese en obras. Menuda rabia.
Desde allí,  frente al monumento a la Sirena Rusalka, cogí un autobús hacia pirita (zona de la playa). Allí hay un edificio terriblemente feo, construido para las olimpiadas, y ahora convertido en hotel de lujo. Es sorprendente por su horrible arquitectura; nadie espera que dentro de ese edificio tipo barco/ bunquer se albergue un hotel de lujo.
No llegué hasta la playa pirita, cogí un autobús de vuelta a mi zona, me tomé una sidra y me dediqué a pasear tranquilamente por el casco para elegir regalos.

El último día, decidí irme a Tartu, ciudad universitaria de Estonia, a dos horas de Tallin. El autobús me costó 20 euros ida y vuelta, y era comodísimo, con wifi y todo! Tartu me pareció muy bonita, pero pequeña y con poco que hacer, sobre todo con el lluvioso y frío día qu eme hizo a mi.

En cuanto a los souvenirs, es muy común el ámbar (en joyas sobre todo), la lana gorda  ( ya sabemos el frío que hace por esos países) y el lino. Los souvenirs de toda la vida tienen un precio normal (imán entre 1 y 3 euros, camisetas 10 euros…), y en la zona antigua, sobre todo las calles que parten de la plaza del ayuntamiento, hay muchas tiendas que ofrecen diferentes opciones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario